NOTAS SOBRE EL «PANTEÍSMO» EN LA FILOSOFÍA GRIEGA

NOTAS SOBRE EL «PANTEÍSMO» EN LA FILOSOFÍA GRIEGA
PRESOCRÁTICA
Si por panteísta se entiende el hombre que adopta una actitud de subjetivismo
religioso frente al universo —al que llega luego a identificar con Dios—, entonces
apenas puede calificarse de panteístas a los presocráticos. Cierto que Heráclito habla
del Uno como de Zeus; pero no parece que adoptase una actitud religiosa respecto al
Uno-Fuego.
Si el panteísta es un hombre que, aun negando un Principio trascendente del
universo, viene a hacer, en fin de cuentas, del universo un Pensamiento (a diferencia
de los materialistas, que lo identifican con la sola materia), en tal caso tampoco les
cuadra apenas a los presocráticos el calificativo de panteístas, puesto que ellos
conciben el Uno o hablan de él en términos materiales (aunque hay que tener en
cuenta que la distinción entre el espíritu y la materia no se había descubierto aún tan
claramente como para que ellos la hubiesen podido negar según la niega el moderno
monismo materialista).
De ningún modo cabría identificar el Uno, el universo, con los dioses del helenismo.
Se ha hecho notar (por Schelling) que en Homero no aparece para nada lo
sobrenatural, porque los dioses homéricos forman parte de la Naturaleza. Esta
observación es aplicable a la cuestión que nos ocupa el dios griego era finito y
concebido antropomórficamente; sería imposible identificarle con el Uno, y ningún
griego pensó siquiera en semejante identificación. El nombre de un dios, por ejemplo,
Zeus, pudo transferirse alguna vez al Uno, pero no se ha de entender que así al Uno
se le identificara con el Zeus «real» de la leyenda y de la mitología. Acaso se sugiriese
por tal medio que el Uno es el único «dios» que existe, y que las deidades olímpicas no
pasaban de ser meras tabulas antropomórficas; pero, aun entonces, parece muy
improbable que el filósofo rindiese culto al Uno. A los estoicos se les podría llamar
propiamente panteístas; pero, por lo que atañe a los primeros filósofos presocráticos,
parece decididamente preferible calificarles de monistas más que de panteístas.